Y ahora disfruto de los pequeños placeres de la vida, una buen charla, un café, el olor de los días de lluvia, el alba y atardecer, la contadas pero buenas compañías.
Llega un momento en el que te sientes bien, estas bien, todo vuelve a estar bien.
Ves, te lo dije, de amor no ibas a morir.
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