Se podría decir que es amor.
¡Vaya!, ya 6 años.
Juntos, tú y yo.
Despertando en la misma cama.
Nos damos ese acostumbrado beso en la mañana. Haces el café y te vas a las 10.
Así pasan los días, pero debo confesar. En algunas ocasiones pienso en alguien más.
Será costumbre lo nuestro o después de tanto tiempo así es el amor.
Acostumbrado al beso en la mañana sin fuerza, sin magia, sin dejarte escapar, porque en el fondo de mi sé que me da miedo alejarme y estar sin ti.