martes, 5 de diciembre de 2017

Confesión 48

Le pregunté con ojos lloros:
-¿Y sí hubieras muerto?
Respondió con una voz quebrada:
-Mi mundo se acabaría, no podría estar sin ti, moriría en vida, moriría al no verte sonreír.

No hay comentarios:

Publicar un comentario