No pensé que esto iba a pasar, no ahora, no tan rápido, no a mis 26.
Aún recuerdo tu olor, tu sonrisa y el timbre de tu voz. A veces te escucho llegar en la noche, al oido me dices buenas noches y me das un beso en la frente.
A veces escucho tu risa a lo largo del pasillo, el como arrastras los pies al caminar. Hay días que huelo el café, ese café que diario preparabas, y el desayuno que con frecuencia me llevabas a la cama.
No olvido tus caricias en mi cuerpo. A veces te siento.
Otros días recuerdo que ya no estas, que te has ido, que me dejaste sola. No lo veía venir, ni me lo imaginaba, jamás pensé en estar sin ti. Eras mi motor, qué hago ahora.
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